Carnaval, Carnaval

Nuestra filosofía es: “conoce la cultura de cada lugar, déjate envolver por sus entrañas, su patrimonio, su historia y su forma de vida.” Y aquí estamos de nuevo, recordándote que es muy importante visualizar la cotidianidad de las estampas más austeras del mundo rural. Y aunque de austero solo tiene la sencillez en todos sus rincones, es eso mismo lo que hace de estos territorios los más ricos de toda la geografía.

Quedan pocos días para sumergirnos de nuevo en otro importante festejo y no podemos dejar de hablar de las diferentes formas que existen de celebrar el Carnaval. Hoy viajaremos hasta la provincia de León, que aunque ya sabemos que posee un gran atractivo turístico, también debemos prestar atención y empaparnos de sus tradiciones.

Familiarmente llamados como antruejos, estos festejos son tan curiosos y particulares que bien merecieron ser declarados Fiesta de Interés Turístico, siendo un perfecto reclamo para aquellos visitantes que desean conocer otras tradiciones históricas del territorio nacional. En muchos de los pueblos de León se mantienen los antruejos y se celebra la tradición, antiguos ritos y costumbres escenificadas por personajes singulares. Nos llamó la atención en una de las ferias de turismo a las que asistimos y allí pudimos conocer la importancia que tiene para ellos preservar esta costumbre y trabajar por darle la visibilidad y el valor que se merecen.

Esta celebración se practica en las zonas rurales de la mitad norte de la península desde la edad media y los personajes, de muy arcaico y dispar origen,

toman los pueblos exhibiendo el más puro antruejo rural tradicional que hoy se puede contemplar en España.

El sentido o significado del antruejo trasciende del ámbito meramente folklórico y para intentar conocer su interpretación, quizás haya que remontarse a tiempos prehistóricos: ritos mágicos de culto, caza y fertilidad que en su mayoría fueron rechazados como paganos cuando el cristianismo cobró el protagonismo de la historia.

Aunque contiene una historia singular, es preciso acercarse a los diferentes pueblos que aún mantienen esta tradición y conocer su significado particular.  En Llamas de la Ribera es la fiesta más representativa, declarada Fiesta de Interés Turístico provincial y que se celebra el Domingo anterior al Martes de Carnaval. Los guirrios y las madamas son las figuras más representativas de esta pintoresca celebración que destaca por su singularidad. También en Velilla de la Reina, uno de los más visitados de la provincia. La celebración del antruejo comienza el sábado Vísperas de Domingo Gordo (10 días antes del Miércoles de Ceniza), con tres actos que recuerdan los ritos agrícolas; La Cachiporrada, La conducción del arada y siembre de la cernada y por último, el encisnao. El Domingo Gordo los antruejos salen a la calle y se concentran en la plaza, los guirrios hacen acto de presencia en la plaza abriendo paso con sus varas. Les siguen los toros. Este singular acto consiste en que el guirrio debe esquivar las astas del toro y éste, las varas del guirrio, todo con destreza y malabarismo. Lo más esperado es cuando el guirrio coge por sorpresa a una moza del público, la toma por la espalda, por la cintura, y la hace saltar repetidas veces por encima de las astas del toro.

El Tetumbo de Carrizo de la Ribera es una composición poética que puede ser expresada bien oralmente, recitada o cantada en un contexto teatral o bien por escrito en forma de hojas volanderas. El contenido de esta composición, como indica su tan significativo nombre, es jocoso, cuando no satírico, y responde a hechos destacados sucedidos durante el año en la comunidad.

Si ya tienes disfraz para Carnaval, mételo en la maleta y aprovecha para disfrutar de estos festejos en una comarca que sabrá sorprenderte tan gratamente que antes de haberte ido ya desearás volver. La Comarca de la Ribera del Órbigo en León cuenta con varios alojamientos turísticos, restaurantes y gran patrimonio para que puedas descubrir otra forma de viajar. No te contamos más. ¡Tienes que ir!

 

 

Por @dettur_  María José Santamaría